viernes, 4 de mayo de 2018

ALERGIA A LA LECHE

ALERGIA A LA LECHE

Para mucha gente, el ser alérgico a la leche puede ser algo leve, pero debemos recordar que existen varios alimentos que poseen leche, algunos son fáciles de identificar, como la pizza, por ejemplo, pero otros no son tan evidentes, como aquellos alimentos horneados. Cualquier persona con alergia a la leche puede enfermarse al ingerir alguno de estos alimentos, y de más está decir que los adolescentes deben consumirlos debido a que necesitan en su sistema calcio, vitamina D (componentes aportados por la leche) entre otros, por ende es bueno saber qué hacer en estos casos. Las personas que poseen alergia a la leche de vaca reaccionan a una o más de las proteínas de la misma,la cuajada contienen un 80% de las proteínas lácteas, el suero (parte acuosa de la leche) contiene el 20% restante, un individuo puede ser alérgico a una o a ambas sustancias pero por lo general el suero es el responsable de la mayoría de los problemas.

Cuando una persona afectada por este mal ingiere leche o un alimento que contiene productos lácteos, el sistema inmune del cuerpo percibe de forma errónea las proteínas de la leche como “invasores” y trata de combatirlos, esto hace que se provoque una reacción alérgica que implica la liberación de sustancias químicas llamadas histaminas de algunas de las células del cuerpo y la producción de inmunoglobulina E, que es un anticuerpo que combate las proteínas.

Todo esto puede hacer que la persona se sienta enferma. Una alergia a la leche comienza cuando un bebé recibe leche de fórmula y presenta una reacción adversa, hasta un 7% de los bebés y niños presentan este problema pero la mayoría de ellos supera la alergia durante los primeros 6 años de vida.

SINTOMAS DE LA ALERGIA A LA LECHE

Los síntomas de alergia a la leche se presentan en cuestión de minutos (alergia de aparición rápida) o varias horas después de ingerir lácteos, estos síntomas pueden incluir: goteo nasal, urticaria (ronchas que causan picazón), inflamación facial, problemas respiratorios, irritabilidad, vómitos, diarrea y erupción descamativa con picazón.

Muchas veces las personas confunden la alergia a la leche con la intolerancia a la lactosa porque ambas afecciones poseen síntomas similares, pero debemos afirmar que estas dos enfermedades no tienen relación alguna. La diferencia reside en que la alergia a la leche es un problema del sistema inmune, mientras que la alergia a la lactosa afecta al aparato digestivo. Cuando alguien sufre de esta última significa que su aparato digestivo produce una insuficiente cantidad de enzima para descomponer el azúcar en la leche, este último termina por fermentarse en el intestino delgado y esto provoca náuseas, calambres, hinchazón de abdomen, gases y diarrea.

La alergia a la leche que se produce en forma rápida puede ser diagnosticada mediante un análisis de sangre o una prueba cutánea que detecta los anticuerpos IgE que combaten las proteínas lácteas. La prueba cutánea se basa en la colocación de pequeñas cantidades de proteínas lácteas en el antebrazo, luego raspar la piel y observar si se presentan ronchas rojas que indiquen la reacción alérgica.

TRATAMIENTOS CONTRA LA ALERGIA A LA LECHE

Para las personas que poseen alergia a la leche pero con aparición retardada, no tendrán que hacerse ese tipo de análisis ya que no serán tan útiles, en estos casos los médicos tratan de hacer un diagnóstico basándose en una dieta en donde se eliminan ciertos alimentos, se pide que no se coma ni se beba nada elaborado con leche durante un período de tiempo.

Para evitar esta alergia es necesario que la persona afectada evite consumir cualquier alimento que contenga leche o productos lácteos, los bebés con esta alergia pueden ser cambiados a una formula elaborada con soja o hipoalergénica. Para aquellos individuos alérgicos recomendamos leer muy bien las etiquetas de los alimentos para no comer nada que pueda ser perjudicial al organismo, muchas personas alérgicas a la leche pueden tener reacciones graves incluso ante el más mínimocontacto con las proteínas que la leche posee, la anafilaxia es una de ellas: provoca el descenso de la presión arterial, estrechamiento de las vías respiratorias y la hinchazón de la lengua dificultando la respiración y en algunos casos ocasionando la muerte.

Como un buen tratamiento, podemos recomendar que en la dieta que se realice, los alimentos a consumir no contengan: caseinato de amonio, sabor artificial a mantequilla, grasa de mantequilla, sólidos de mantequilla, aceite de mantequilla, suero de mantequilla, colorante de caramelo, esencia de caramelo, queso, requesón, crema, flan, leche evaporada, leche de cabra, harina con elevado contenido proteínico, entre otras cosas. Si se eliminan estas sustancias se puede vivir tranquilamente con esta alergia, pero el médico recomendará en el lapso de unos años, tratar de incorporar la leche en la alimentación habitual.

Fuente: Medicina Preventiva

Dr. Jorge Donato Barros.
Médico. Nº C: 283606083. 
Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Madrid

Clínica Dr. Segura. C/ Narváez 7. 1º dcha. 
Metro Goya. Madrid. 
Tel: 91 431 48 82 
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